El líquido más popular suele ser la solución única, aunque el hecho de ser el más popular no quiere decir que sea el más adecuado. Cada caso es diferente, pero utilizar líquidos específicos para cada lente va a ser siempre lo más aconsejable.
Si además utilizas por un lado el jabón limpiador y por otro el líquido para guardar y conservar, mucho mejor.
Lo más importante es que busques la mejor solución para tus ojos, para tus lentillas y ¡también! para tu bolsillo. Sabes que si tienes cualquier duda puedes pasarte por la óptica
