¡Te has vuelto a dormir con lentillas! Estoy seguro de que en muchas ocasiones sin intención de querer hacerlo, te ha pasado esto: te has vuelto a quedar dormido viendo esa peli del sábado y te has ido a la cama con las lentillas puestas. Es normal, cualquiera que use lentillas alguna vez ha tenido este despiste. El problema es que no le damos la importancia que realmente tiene.

Si duermes con lentes de contacto, notarás que se secan y sentirás molestias. Y los síntomas más comunes son: 

En situaciones más graves, incluso podría provocar conjuntivitis o alguna infección en la córnea.

Curiosamente, la córnea recibe la mayor parte del oxígeno del aire, lo que significa que cuando utilizamos lentillas, limitamos esa entrada de oxígeno.  Por eso, se aconseja no llevar las lentillas más de 8 horas, aunque algunos las lleven más de la cuenta porque no sientan ninguna molestia. Sin embargo, esto es un error y es aconsejable que cuando pase el tiempo recomendado, se retiren las lentillas.

Como decíamos, al tener los párpados cerrados cuando duermes, estos reciben menos oxígeno. Y si a esto le añadimos tener puestas las lentillas, la situación se agrava un poco más. No pasa nada de oxígeno del aire y el ojo tiene que tomarlo del humor acuoso que hay en el interior de nuestro ojo. Esto provoca un edema corneal mayor del habitual y además, y esto es lo más importante, la lentilla se deshidrata, se pega mucho a la cornea aumentando la probabilidad de la aparición de infecciones. 

Los síntomas y las consecuencias no son iguales para todos, dependerá de:

Ante este problema, la solución es aplicar un hidratante en los ojos. Así que aplícate lágrima artificial para reponer la hidratación y hazlo también justo después de quitarte las lentillas para acabar con la deshidratación e intenta no volver a usar lentillas hasta que no te recuperes del todo.

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